Ha llegado el momento... finalmente, tenemos que decir adiós a la presidencia de Barack Obama. El primer presidente de color de Estados Unidos se ha despedido de La Casa Blanca con un discurso de casi una hora de duración en la ciudad de Chicago, donde comenzó con su carrera política. En dicho discurso, no faltaron los ataques indirectos al Partido
Republicano y a Donald Trump, ya que como todos hemos podido comprobar a lo largo de los ocho años que los Obama han sido la familia presidencial, el talento orativo de Barack no tiene límites.
Recalcó los valores de unidad y esperanza del pueblo estadounidense y del poder que reside en cada ciudadano, quienes son, según palabras del presidente, quienes realmente impulsan el cambio.
Cabe destacar que el discurso de Obama fue más sobrio de lo que nos tiene acostumbrados. Habló de las diferencias radicales, la desigualdad y el auto aislamiento al que se somete la sociedad actual. Tampoco se olvidó de recordar uno de sus mayores logros de su presidencia: la reactivación de la economía de Estados Unidos, que se encontraba al borde del colapso cuando en 2009 se situó al frente del país norteamericano. A día de hoy, el país goza de pleno empleo y está viviendo una expansión sin precedentes a pesar de sufrir un crecimiento inferior a lo habitual.
Pero sin duda el momento más emotivo de la velada fue cuando el presidente no pudo evitar emocionarse mientras le dedicaba unas palabras a su esposa, destacando el increíble papel de Michelle como primera dama, un puesto que, como su marido ha recalcado, no había pedido, sino que se le había adjudicado.
El presidente quiso despedirse recordando su mítico eslogan de su campaña en 2008, aquel "yes we can" (si se puede) que modificó para este discurso, diciendo "si se puede. Y pudimos".
Puede que Donald Trump quiera intentar destrozar el legado de Obama, pero no lo tiene fácil cuando para ello tendría que dejar sin acceso a la sanidad a más de 20 millones de personas y desregular el sistema actual de Wall Street, pero lo que no puede dudarse es que todos los logros que ha conseguido Obama seguro que han superado con creces los sueños de aquel 2008.





