Seguimos viviendo en un mundo separado por nuestras diferencias, donde criticar al de al lado siempre es más fácil que pensar en nuestras propias imperfecciones, donde nuestra ideología tiene que estar por encima del resto. Pero no nos damos cuenta de una cosa, somos 1 000 millones de personas en el mundo y si fueramos todos iguales, ¿que clase de vida viviríamos?
Hazte Oír ha hecho una campaña reivindicando los derechos de los católicos y los heterosexuales con un "pequeño" problema, la falta de respeto con la que responde, en concreto, al colectivo transexual. Un mensaje que se quiere transmitir a los ciudadanos de Madrid, a pesar de haber sido censurado. Esto no les ha detenido para volver a sacar a la calle el mismo autobús con el mismo mensaje modificado con interrogantes: ¿los niños tienen pene? ¿las niñas tienen vulva? Antes de ser denunciado, el mensaje se respondía con la frase que no te engañen, si naces hombre, eres hombre. Si naces mujer, seguirás siéndolo.
A esta polémica se han añadido personajes deportivos como Mikel San José, jugador del Athletic Club, y de otros ámbitos para defender al colectivo transexual, apoyándoles contra estos mensajes claramente discriminatorios que se buscaba repartir por otras ciudades de España. Pero la asociación ultraconservacionista sigue intentando implantar sus ideas sin importar a las personas que les afecta, creando una polémica que, con respeto, podría haberse evitado.
Reivindicar tus derechos tendría que ser un deber, pero no pisando los derechos de otros, no criticando la forma de vivir de los demás y tampoco intentando imponer tus ideales, pues lo único que se demuestra es un mensaje hipócrita.







