Hace algunos días llegaba a Netflix una nueva serie que está revolucionando al mundo entero. Una temporada compuesta por trece capítulos que se basan en la novela de Jay Asher publicada en 2007 bajo el nombre de "Thirteen reasons why" (Por trece razones).
Es la historia de Hannah Baker, una estudiante de dieciseis años que se suicida debido a las presiones sociales a las que los adolescentes del siglo XXI deben enfrentarse en el instituto y las redes sociales. La chica graba antes de quitarse la vida trece caras de cintas de cassette en las que relata los trece motivos por los que ha tomado la decisión de suicidarse. Grabó las cintas con unas instrucciones claras; escúchalas y pásalas al siguiente. Si eres uno de los elegidos que escucha esas cintas, es porque tú apareces en ellas, y más vale que no destruyas la cadena, pues en ese caso un buen amigo que guarda otra copia de las cintas comenzará a difundirlas, haciendo que todo el instituto conozca sus secretos.
Nos acercan la historia de la mano de Clay Jensen, un amigo de Hannah, que comienza a escucharlas cuestionándose qué ha hecho él para empujar a su amiga a la decisión de quitarse la vida, y no está dispuesto a quedarse de brazos cruzados ante tal decisión.
La historia engancha, de eso no cabe duda, pero su objetivo principal no es otro que educar a esta sociedad dominada por el acoso, el bullying, los insultos a través de las redes sociales, y la constante sombra de violencia, drogas, alcohol, violaciones y suicidios. Nos aporta algo que, hasta ahora, no habíamos visto en otras series que, de alguna u otra forma, intentan tratar estos temas; tres puntos de vista: el de la propia víctima, el de sus amigos (o enemigos) y el de los adultos, representados en este caso por los padres de Hannah y el resto de padres de alumnos y profesores del instituto, que no saben cómo manejar esta situación.
Una de las productoras de esta serie es Selena Gómez. La actriz y cantante, que también es la persona con más seguidores del mundo en Instagram (116 millones), sabe muy bien lo que es el ciberacoso, y ha querido apoyar este proyecto para concienciar a la juventud y que sepan las consecuencias que pueden tener esos comentarios que tanta gracia les causan a algunos hacer.
Desde un punto de vista personal, creo que es una serie muy bien hecha en cuanto a guión, casting e idea, y que han sabido combinar a la perfección la historia con el mensaje que buscan transmitir. El elenco de actores que han reunido dan ese toque que hace que la serie sea un éxito, ya que cada cual ha sabido interiorizar al personaje que interpreta, pero es una serie que no se queda tan solo en la pantalla, sino que va mas allá, y eso es lo que más me gusta.
Una serie de trece capítulos, cada cual de una hora de duración. Trece horas de una historia que, para mi gusto, debería ser puesta para todos los alumnos de institutos como actividad extra, ya que todos, mayores y pequeños, pueden aprender mucho a diferenciar qué comportamientos son un juego, y que otros no lo son tanto, porque todos conocemos a alguien que sufre, y si no ponemos remedio a esto YA, todos habremos matado a Hannah Baker.







