¿Hasta dónde pretendemos llegar? La historia se repite, parece que la humanidad no aprende de los errores del pasado, la historia es ya papel mojado. ¿Acaso ha pasado tanto tiempo desde la tenebrosa explosión de Hiroshima y Nagasaki? Ni 100 años y ya hemos encontrado otros mecanismos que "no son tan fuertes como los nucleares" pero que no dejan de tener el mismo objetivo y efectos parecidos.
La pregunta adecuada sería, ¿cuándo empezó esto? Ni los políticos lo saben, pues lo único que son capaces de hacer es declarar la guerra a países que ya tienen un conflicto abierto. Conflicto que llega a Europa en forma de atentado por grupos que defienden un dios y mueren por él, al menos esa es la excusa con la que trabajan. ¿Nos estamos volviendo locos?
Hace tiempo que se empezó a hablar de una Tercera Guerra Mundial, tal vez sea porque las generaciones de hoy no sepamos demasiado bien lo que puede considerarse un conflicto de este tamaño, con los armamentos que poseemos tenemos más mecanismos para destruir el mundo que hasta ahora conocemos, que de reformarlo, y, aun así, seguimos con batallas y luchas en las cuales es muy fácil meterse, pero, ¿alguien sabe como salir de ellas? ¿acaso sabemos hasta que punto somos capaces de llegar?
Parece que el Papa Francisco ve esto demasiado cerca y se ha atrevido a declarar que "una guerra es una locura que se alimenta de la avaricia, intolerancia y ambición de poder". Los ciudadanos comunes no estamos al tanto de todo, nos ocultan información y nos enseñan tan solo lo que a los políticos más destacados les interesa que sepamos, porque el mundo, queramos o no, está dividido, tiene gobernantes y nosotros tan solo somos súbditos que creemos lo que nos hacen creer.
Hoy será "la madre de todas las bombas", de la que Trump está bastante orgulloso, pero mañana, tal vez, puede que esa bomba caiga más cerca de lo que pensamos, es entonces cuando nos reiremos al darnos cuenta del conflicto en el que estamos metidos desde hace ya tiempo.






