La tarde del sábado 18 se daban cita en el nuevo césped del Central las
selecciones española y canadiense. Un Test Match que traía de nuevo el rugby a
la capital y que congregaría a cientos de personas en el campo para ver de
nuevo a los Leones en acción.
Este era el evento perfecto para recuperar ese buen sabor de boca que dejó
el pasado mes de marzo la primera vuelta del VI Naciones 2017-18, el mejor
calentamiento posible para arrancar motores de nuevo y llegar al destino final:
la Copa del Mundo 2019.
La XV del León comenzó fuerte, y a pesar de recibir los primeros 3 puntos
del partido en contra, supieron recuperarse y remontar el marcador hasta
ponerlo a su favor. Fueron dos ensayos de Lucas Guillaume e Ignacio Contardi y
las dos transformaciones de Brad Linklater, los que dieron esperanzas no solo
al equipo nacional, sino también a todo el público que rugía con ellos en el
campo. Las cosas se fueron torciendo cuando se acercaba el fin de la primera
parte, donde la expulsión de Guillaume Rouet fue decisiva para que los
canadienses aprovechasen y consiguieran quedar en tablas al descanso gracias a
dos ensayos de Taylor Paris y Van Der Merwe, estableciendo el marcador en un
17-17.
Una derrota que, a pesar de todo, deja un buen sabor de boca con buenas
sensaciones sobre el campo del Central, en el que los leones demostraron su
buen rugby de movimiento y que tienen nivel suficiente como para competir con
rivales de gran categoría, como lo es la ocho veces mundialista Canadá.





